Ciudad México 08 de octubre de 2010.- Cecilia Romero, candidata a la dirigencia del partido, afirma ser la idónea para conducir la selección del candidato presidencial y ganar en 2012

Cecilia Romero Castillo asegura que "el PAN ya está listo para tener una jefa nacional" y que ella será la primera en la historia; entusiasmada por la competencia interna que no duda será "democrática, abierta y transparente", sostiene que sumará fuerzas para "volver a practicar en casa la democracia que es un principio del PAN".

En entrevista, la ex comisionada del Instituto Nacional de Migración dice que aspira a que, como consejero nacional, el presidente Felipe Calderón vote por ella, más allá de que sea su amigo desde hace 25 años.

"Yo no creo que el tema de un candidato único y que ese candidato sea amigo del presidente esté en contra de la democracia; sí me parece que ahorita el partido requiere una contienda donde haya debate y donde cada consejero valore lo que cada uno de los candidatos tiene", dice.

Afirma además que está capacitada para dirigir al PAN en la búsqueda de la Presidencia de la República en el 2012, porque conoce desde que era niña las tripas del partido en el poder.

"Además de la parte programática de fortalecimiento de lo que es el PAN, veo tres etapas importantes en el próximo trienio: lo que será la selección del candidato presidencial, con el preámbulo de las elecciones del próximo año; la campaña presidencial y las campañas estatales, y las consecuencias de estas campañas.

"Necesitamos prepararnos para afrontar con éxito esos tres espacios, y para eso soy una persona de equipo, porque nadie puede conducir al PAN de manera unipersonal. Creo en los equipos, creo en la organización de los esfuerzos y de los talentos, llamaré a los mejores panistas y a los no panistas, incluso a los otros contendientes, a que se sumen conmigo en beneficio del partido".

Romero Castillo reconoce que el hecho de que el PAN lleve diez años al frente del gobierno federal lo ha desgastado internamente a grado tal que ha dañado la unidad de los integrantes de ese partido.

La cita

En noviembre próximo los 384 consejeros nacionales del PAN elegirán al sustituto de César Nava, que cubrió el cargo de líder nacional panista de forma interina a la renuncia de Germán Martínez, luego de la derrota electoral del 2009.

Hasta ahora hay cuatro aspirantes: Romero Castillo, el diputado Francisco Ramírez Acuña y los senadores Gustavo Madero y Blanca Judit Díaz. Cada uno debe de convencer a los consejeros de que voten por ellos.

Al respecto, Cecilia Romero dice que ella quiere ponerse a las órdenes de su partido, donde ha militado por casi 30 años.

"El partido es un instrumento de los ciudadanos, a través del cual pueden darse gobierno; en el PAN hemos vivido muchas épocas, y ahora estamos en una época de transición, no sólo en el país, sino en el propio partido.

"Tenemos diez años de ser gobierno a nivel nacional, estamos en proceso de consolidar esta realidad, de ser partido en el gobierno, pero al mismo tiempo de no ser el partido del gobierno; hemos ido explorando, en muchos espacios y con éxito esta posibilidad de una relación respetuosa, de un apoyo solidario y al mismo tiempo de una posición firme, serena ante la sociedad".

La aspirante, que fue la primera mujer que ocupó la secretaría general del PAN, dice que esa diferenciación de partido en el gobierno y del gobierno, se debe presentar al consejo como un reto del partido.

"Mi responsabilidad y mi propuesta a los consejeros será básicamente el encarnar, poner en práctica, profundizar, perfeccionar y modificar en los casos que sea necesario el diagnóstico crudo y amplio que se elaboró después de 2009, como un proyecto estratégico hacia el 2012.

"No estamos ahorita para inventar el agua tibia, no estamos para hacer diagnósticos de qué nos pasa en el partido, ya sabemos qué nos pasa: hay panistas desanimados, desangelados, hay panistas que creían que cuando llegáramos al gobierno de pronto todo iba a ser maravilloso, hay otros que creían que iban a tener trabajo, algunos, incluso que pensaban que estábamos mejor cuando estábamos peor, citando a (Carlos) Castillo Peraza, hay desilusión, hay enojo", dice.

De acuerdo con la panista, que ha sido senadora en dos legislaturas, la LVIII y la LX, diputada en 1985 -cuando Calderón fue diputado suplente-, lo que tiene que hacerse en el PAN es armonizar y ordenar. "El lema del partido es una patria ordenada y generosa; nosotros necesitamos como partido ser ordenados, tenemos todos los documentos, tenemos modos de discutir; tenemos que practicarlo más abiertamente, no podemos pensar que la unidad es sinónimo de unanimidad y mucho menos de silencio agachón, la unidad se construye, es un elemento importante del partido, se construye a partir de la discusión; y es como principio y preámbulo de la presidencia que voy a encabezar, lo que esta campaña va a ser, contienda, debate, discusión, votación y quien gane y quien pierda, adelante".

La ex senadora, que se asume como una panista de tiempo completo, que nació en el blanquiazul, que lo ha sufrido, gozado, que ha colaborado en su construcción, y ha sido protagonista y espectadora de sus triunfos, de sus fracasos, de sus avances y de su consolidación en muchos estados y en la presidencia del país, dice estar lista para conducir está maquinaria electoral.

"He colaborado en el partido en diferentes trincheras, especialmente en la del trabajo interno del partido, formé parte de la primera generación de panistas de tiempo completo".

A pregunta expresa sobre si ha calculado cómo podría impactar entre los consejeros panistas su salida de Migración luego de la matanza de 72 migrantes en Tamaulipas, la ex funcionaria federal respondió:

"Me presento ante los 383 consejeros del partido como lo que soy, con las sombras y las luces, con los triunfos, con las derrotas que he tenido durante mi vida y con la experiencia que tengo; el tema de mi último encargo (en la administración federal), primero habría que decir y eso es importante, que fue verdaderamente una tragedia que nos cimbró y no tiene nada que ver con el trabajo en el Instituto, de manera lógica, jurídica, hay una serie muy importante de logros durante este ejercicio, pero finalmente es una experiencia importante que me permitió a vivir esa faceta de lo que es un panista en el ejercicio de gobierno y eso es otra de las cosas que le puedo ofrecer al partido".

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